¿Estás en la cruzada por generar una mejor alimentación para tus hijos? ¡Me copa! Quiero que todos estemos alineados en esas filas. ¿ubicás cuando alguien dice: “dejalo, es solo un nene”? y después ese nene comienza a crear malos hábitos porque “es solo un nene”.

PARA PENSAR… 🤔

Si vos lo llegaste a pensar/hacer, no sos el/la únic@. La realidad es que much@s solemos caer en el error que el viejo paradigma de la nutrición nos hizo creer que a los chicos nada les hace mal, que son la expresión máxima de la salud y que ya van a tener tiempo para cuidarse. Lo ideal es que cuanto mejor nutridos estén desde que comienzan a comer, menos ajustes van a tener que hacer en sus hábitos cuando sean grandes. Como decimos en mi método #MarchettiRules®

 

“Cada comida es una oportunidad” 

 

y es doblemente importante en el caso de los niños. Porque con ellos, comida a comida, desde la primera, tenemos la enorme posibilidad de que aprendan a comer de un modo distinto al que les ofrece un entorno cargado de golosinas, bebidas azucaradas y ultraprocesados falsamente rotulados como “saludables”. 

Sé que es una tarea difícil, pero estoy convencido de que vale el esfuerzo de virar el timón y formar una generación de niños más selectivos y críticos con lo que consumen.

¡Empecemos por casa! No es imposible que los niños tengan una buena nutrición.

Para poner manos a la obra, acá te dejo algunos #MarchettiTips

  1. Elegí lo menos posible los productos ultraprocesados. Lo que los chicos no encuentren en la alacena, no lo van a consumir.
  2. Moldeá su paladar con muchísimos sabores reales. Tené en cuenta que en sus primeros mil días su cerebro adquiere el mayor desarrollo y adquiere hábitos que se van a mantener en el tiempo.
  3. Enseñales a comer porciones medidas. El que sean niñ@s no significa que tengan que comer hasta estallar (para estar “fuertecit@s” algunos dirían). Para esto, es necesario que esas medidas sean para toda la familia. Recordá, los padres siempre serán referentes, y si vos consumís en gran cantidad, tus hij@s también lo harán.
  4. Invitalos a ser parte de las compras y del momento de cocinar. Así conocerán sus alimentos, entenderán la importancia de leer las etiquetas y se animan a probar cosas distintas.
  5. No transformemos los alimentos en premios o castigos. Si aprenden desde chic@s que la comida es un medio para nutrir y no para sanar, van a tener un vínculo mucho más saludable con su alimentación.

 

Entonces, “¿qué le doy de comer a mi hij@?”

Esta pregunta es clave, siempre me preguntan cómo elegir su dieta, cómo diseñar sus platos… ¿mi respuesta?

Así como tod@s, cada niñ@ es un individuo distinto

 

Cada uno tiene sus necesidades, metabolismos y gustos particulares; pero en líneas generales todos ellos deberían tener sus platos llenos de color (real, no industrial) y con un buen equilibrio nutricional. ¿Una idea fácil de seguir? Medio plato de hortalizas, un cuarto de proteínas y un cuarto de hidratos de carbono, (Si querés, tenés +Recetas a la MarchettiRules®). En cuanto a las bebidas, el agua siempre es lo más saludable. ¡Tengamos cuidado con los jugos de frutas! Porque si bien son una bebida natural, aportan mucha azúcar, algo que debemos cuidar particularmente en la dieta de los más chicos.

 

Y para terminar, te dejo una idea que va más allá de la puerta de tu hogar: ¡esparcí esos hábitos de la buena nutrición! Que los abuelos, los tíos, los cuidadores, las mamás y papás del jardín vean que elegiste otra manera de introducir a tus chicos en el maravilloso mundo de la alimentación. Solo así vamos a hacer agentes de cambio.

¿Te animás a compartir la actitud enfocada con tus seres querid@s?