Para que esta estación te encuentre fortalecido, cuidá lo que consumís y  también tus emociones.

 

Si tus desayunos siempre incluyen un jugo verde de naranja con espinacas para sentirte más sanit@… ¡me copa! pero, vos pensás que al tomar ese jugo (que probablemente usás más de una naranja y mucha espinaca para hacerlo) hará que tu sistema inmunológico sea aún más saludable que, si por ejemplo, ¿te comés una naranja y a tus comidas le agregás esa espinaca para acompañar? 🤔

 

Acordate no hay alimentos “mágicos” que por sí solos te aumenten las defensas o que ubiquen a tu cuerpo en un lugar de privilegio con respecto a los virus reinantes.

 

El organismo, para mantenerse fuerte, necesita un plan de alimentación adecuado para vos, que sea limitado en productos ultraprocesados y esté lleno de COMIDA REAL 🙌.

 

Hay que entender que nuestro cuerpo necesita cierta cantidad de nutrientes para que funcione bien, recordá:

 

Si consumís los nutrientes que necesitás, tu cuerpo no debería pedirte “más”.

 

Es decir, no sentirías esa necesidad desesperante de comer algo dulce o sentirte sin energía para rendir en el día. Es por eso que prefiero que a la hora de consumir algo, elijas la mejor para vos. Por ejemplo, si querés comer un sándwich, en lugar de hacerlo con pan, hacemos con pan nube que te aporta más energía y nutrientes que el pan normal.

Ahora, para no aburrite y desenfocarte, tené en cuenta que es mejor consumir una gran variedad de alimentos, no te cases con los mismos porque sabés que son sanos. Recordá que al ser comida real, tenés muchas opciones (si no sabés, chusmeá mi Instagram que ahí tengo un montón de ejemplo).

 

Sobretodo ahora que el frío se siente más en Argentina 🥶, seguro te entrarán las ganas de consumir platos calientitos, o sea, las pastas de la nona, pizza con extra queso, empanadas… ¡juaaaa! qué te parece si cuando se te antoje consumir algo así, pensás 2 veces y hacés una elección más inteligente 🤩 (ojo, que si lo hacés en su justa medida… ¡me copa!):

 

Podés reemplazar esos fideos con tuco por “fideos” de zucchini o de remolacha o ravioles de zuchini, ñoquis de remolacha con ricotta, etc.

También podés reemplazar esa pizza con extra queso por una con masa de coliflor o de zanahoria y muy colorida (llena de vegetales)

O si querés empanadas, ¿por qué no hacer unas más sanitas?

 

Si querés ideas de recetas especialmente pensadas para esta época del año, podés descargar gratuitamente mi PDF “Otoño enfocado

 

¡Listo! Ahí tenés un montón de ejemplos de recetas que podés hacer para 15 días más en casa 🤗. ¿Defensas aseguradas? No.  Si el clima un poco más hostil te termina llevando a un sedentarismo galopante y a un estado de ánimo bajo cero, tu sistema inmunológico se va a deprimir de todas formas, pero no porque le falte vitamina C, sino porque esos condicionantes van a competir con la alimentación. 

Además de elegir un plan de actividad física que se adapte a tus objetivos, es hora de comprender que  la inmunidad también está muy condicionada por el estrés. Por eso, tenés que darte la chance de escucharte más y de generar, también, momentos de aburrimiento que sean tierra fértil para la creatividad. 

 

Byung-Chul Han, uno de mis filósofos favoritos, plantea que la hiperproductividad capitalista no nos deja espacio para aburrirnos y descubrir lo que verdaderamente necesitamos. Busquemos el equilibrio entre el movimiento y la inactividad. Porque esta última palabra, a la que le tememos tanto porque nos enfrenta con nosotros mismos, puede ser el camino de partida para dejar de estar anestesiados y para iniciar el cambio de vida que siempre tendemos a posponer. Y si sentís bajón por la cuarentena extendida, acordate que es mejor verla como una oportunidad para hacer un cambio de vida, ¿no?

 

En vez de estar en la queja, en el problema, en lo que nos está faltando, ¿no será mejor transformarlo en una suerte de gomera que solo nos lleve hacia atrás para poder llegar más lejos?

 

Para pensar… 🤔