Hablemos de: el éxito.

Si bien es una palabra que puede sonar presumid@, la verdad es que ser exitos@ es, ni más ni menos que llegar a los objetivos que te propongas. Los TUYOS, los que te definan, los que vayan moldeando la persona que querés ser. 

El tema es que los obstáculos no siempre vienen de afuera: muchas veces, a unos metros de la línea de llegada nos paralizamos y nos transformamos en nuestro propio boicot 🤨.

Por ejemplo, ¿ubicás el día que cambiaste de estudios o porque simplemente “no es lo tuyo“? o cuando decís “Mañana tengo turno con el nutricionista” y terminás “despidiéndote” de todas las tentaciones… o cuando sentís que vas re bien con tu plan y de pronto llega el fin de semana y te comés todo 🤔…

 

¿Por qué? Porque nos asustamos.

 

 

El cambio de vida real comienza en ese momento, cuando llegaste a tu primera meta. Y ese quiebre requiere aún más valentía y perseverancia que el primer paso. 

Por otro lado, hay quienes temen perder su zona de confort, el lugar que habían ocupado en sus grupos de amigos o de familia. Es algo mucho más complejo, vinculado a la propia identidad. “Ayer era estudiante, hoy tengo que salir a ganarme la vida”. “Ayer me comía una pizza entera y dos o tres cervezas en cada reunión. Hoy, después de meses de no hacerlo más, todos van a saber que no fue una dieta, que esta es mi nueva forma de ver la vida

Nos da miedo descubrir que llegamos a nuestra meta y pensar, ¡¿y ahora qué?! ¿Y si vuelvo a tirar todo por la borda? Tranqui, mis querid@s enfocad@s, porque saber esto es el primer paso para resolverlo antes de que nos suceda. Como siempre, ¡la información nos empodera!

Así que, para que no te pase, es te invito a seguir estos #MarchettiTips:

  • Trabaja mucho en el hoy. Si pensás en cada día como un pequeño pasito hacia tu objetivo, los niveles de ansiedad van a aflojar. 
  • No pienses en el largo plazo. Si llegaste a tu meta, mantené hoy tu nuevo estilo de vida, mañana y mantenelo pasado mañana también. Cuando te quieras acordar, vas a haber cambiado la cabeza.
  • No te preocupes por tu entorno. se va a ir moldeando solo cuando vea que tu nueva identidad te hace feliz.

Por último, pero no menos importante, ¡te invito a ser un agente de cambio! Dale para adelante. Si tu mensaje es inspirador, si te ven bien, creeme que vas a tener más aliados que detractores. Vencé una valla, la otra y otra más.

Y si algo te asusta, ya sabés: miralo de frente y encará como el/la enfocad@ que sos.